Dormí mucho, demasiado.
Estudié, no demasiado
Guardemos silencio y escuchemos una triste canción
Boomp3.com
Sinceramente, (si no fuera por lo atrasado de proyectos, y que solo un poquitín) no me arrepiento de no haber hecho absolutamente nada en verano, excepto vacaburrear, leer, reír, llorar, vivir, morir, encabronarme, odiar, amar, volver a encabronarme con "el juego que no deber ser nombrado", perder mis tierras, aprender a jugar a magic, ordenar el armario decenas de veces para que a los dos días esté siempre igual... y cosas así. Lo mejor, tener la camas más días deshecha que hecha.
¡Y ahora claro! No echo la culpa al verano, porque aunque lo intenté (un poco) se me plantea la idea. No, idea no, necesidad, de dejar los estudios y buscar un curro. La cosa está demasiado mal. Pensaba en la crisis como algo que afectaba a todos los españolitos, a las empresas y a los que echaban a la calle menos a mí... y ahora tengo que buscar la mejor opción. Sin dinero no se estudia y sin estudios no acabas ni en Bonanza porque ya no dan ni tomates las tierras canarias, asi que... A pensar que siempre se puede estar peor, como que Alfonzo se me vaya ¡Ah coño, que se me fue!, que se me estropee el coche ¡Ah cocño, que suena como un camión llena de "guatacas"!, que no tengo que pagar 1000e el mes que viene ¡Ah coño, que viene el seguro del coche y lo del casi asesinato a los kinkosos!, que tengo un portatil que cierra ¡Ah coño, que aún sigue sin arreglarse!.
En fin, pensemos en que hay salud, que tengo una familia que me quiere algo, que tengo unas personas que de vez en cuando se acuerdan de mí, que aún tengo internet, que AC/DC sacan nuevo disco, que viene Extremoduro a Tenerife...
Como dicen los heavys duros que cagan cadenas...





















